W. B. Yeats

en Artistas
Jueves, 05/03/2015

En los momentos convulsos, cuando todo parece no tener sentido, cuando no surgen las respuestas, no hay nada mejor que unas sabias palabras. W.B. Yeats, lo mas parecido a un genio de cuantos hombres han existido.

Vamos a poner un poco de poesía en nuestra vida. Estar rodeados todos los días de cosas superfluas , nos pide de cuando en cuando llenarlos, nunca mejor dicho , de buenas palabras. Quiero compartir algunos poemas con vosotros, que nos acercan a situaciones que vivimos en estos momentos y otros a las que nos gustaría vivir. En estas palabras sabias están la esencia de la vida. Que os parece el poema que sigue:

 

 

 

 

Las cosas se desarman; el centro cede;
mera anarquia se abate sobre el mundo,
irrumpe la marea sanguinolenta, y por doquier
se ahoga la ceremonia de la inocencia;
los mejores carecen de convicciones, y los peores
estan llenos de apasionada intensidad.

 

Things fall apart; the centre cannot hold;
mere anarchy is loosed upon the world,
the blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
the ceremony of innocence is drowned;
the best lack all conviction, white the worst
are full of passionate intensity.

 

A veces da la sensación de que estamos gobernados y dirigidos por los peores, y si no tanto, gente que no debería de dirigir a los demás cuando no saben dirigirse a ellos mismos. Y tantas y tantas personas sabias, que quedan en la retaguardia. Considero que todo el mundo que tenga algo que ofrecer debería de estar en primera línea de las barricadas.

 

¿Y ahora qué?

En la escuela imaginaron sus camaradas preferidos
que él llegaría a ser hombre famoso;
y él lo mismo pensó y vivió en esa idea,
sus veinte años repletos de trabajos:
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, que?»

Todo lo que escribía se leía,
y años más tarde ganó
dinero suficiente para lo necesario,
amigos que en verdad fueron amigos;
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, que?»

Sus sueños más felices se realizaron
-una vieja casita, mujer, hija e hijo,
y un terreno donde crecían el repollo y el ciruelo-,
y poetas e ingenios congregaba;
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, que?»

«El trabajo está hecho -pensó ya viejo-
de acuerdo con mi plan juvenil;
y que rabien los necios, en nada me aparté de ese orden,
algo que se llevó a la perfección»;
mas cantaba el espectro aún más alto: «¿y, ahora, qué?».

Versión de Enrique Caracciolo Trejo


 

La isla del lago de Innisfree

Me levantaré y me pondré en marcha, y a Innisfree iré,
y una choza haré allí, de arcilla y espinos:
nueve surcos de habas tendré allí, un panal para la miel,
y viviré solo en el arrullo de los zumbidos.

Y tendré algo de paz allí, porque la paz viene goteando con calma,
goteando desde los velos de la mañana hasta allí donde canta el grillo;
allí la medianoche es una luz tenue, y el mediodía un brillo escarlata
y el atardecer pleno de alas de pardillo.

Me levantaré y me pondré en marcha, noche y día,
oigo el agua del lago chapotear levemente contra la orilla;
mientras permanezco quieto en la carretera o en el asfalto gris
la oigo en lo más profundo del corazón.

Versión de Luis Zalamea

 

 

Nos tenemos que levantar. Sobre todo los validos y los mejores de todos nosotros. Y ojala sepamos vivir en retiro y paz para poder encontrar la fuerza de seguir dando y luchando por un futuro mejor.